manolova64

Jun 20, 2009 3:39am
El amor, esa trampa mortal.
SÓLO TENEMOS LO QUE DAMOS. Los sacrificios de los demás por  nosotros forman parte de su vida y son de su propiedad. El cariño, la atención,  la dulzura, el amor, la escucha, el detalle, la ternura, la compasión, la  solidaridad, la amabilidad, la amistad,… no son objetos que se dan y cambian de  dueño o propietario, sino que permanecen en el corazón de quien se da a sí  mismo, contribuyendo a su propia felicidad. Sólo serán  nuestros cuando hayan nacido y crecido con nosotros, en nuestras entrañas, desde  nuestro dolor (arrancado éste de librar batallas contra la natural inclinación  al egoísmo).
Éste es el camino y éstas las piedras de que se compone: pedazos  de nosotros mismos entregados a los demás.
(El  amor, esa trampa mortal).

El amor, esa trampa mortal.

SÓLO TENEMOS LO QUE DAMOS. Los sacrificios de los demás por nosotros forman parte de su vida y son de su propiedad. El cariño, la atención, la dulzura, el amor, la escucha, el detalle, la ternura, la compasión, la solidaridad, la amabilidad, la amistad,… no son objetos que se dan y cambian de dueño o propietario, sino que permanecen en el corazón de quien se da a sí mismo, contribuyendo a su propia felicidad. Sólo serán nuestros cuando hayan nacido y crecido con nosotros, en nuestras entrañas, desde nuestro dolor (arrancado éste de librar batallas contra la natural inclinación al egoísmo).

Éste es el camino y éstas las piedras de que se compone: pedazos de nosotros mismos entregados a los demás.

(El amor, esa trampa mortal).

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